Los 20 principales grupos económicos de Chile, entre los cuales se encuentran Cencosud y Walmart, propietarias de Jumbo y Lider respectivamente, incrementaron, en un año, sus ganancias en 45%. Si estudiamos, más a fondo, el origen de ese extraordinario comportamiento, él se basa, fundamentalmente en el carácter monopólico de las empresas. Que los integran.
Dicho esto, como hombre de campo, “no me calza el pulso con la orina”:
Siendo ferviente partidario del mercado como asignador de salarios, precios y recursos, debo dejar en claro que, en Chile, hemos implementado mal el sistema. Éste funciona ben cuando hay equilibrio entre oferta y demanda. O sea, por ejemplo, cuando empresa y trabajador pueden fijar los salarios en igualdad de condiciones. En nuestro país esto no sucede. Con alta cesantía, y sólo dos oferentes preponderantes de trabajo, en el área de supermercados, el resultado es predecible: la mayoría de los empleados ganan el salario mínimo, mientras los propietarios obtienen ingresos de una cuantía desconocida a nivel mundial. Aún más: los dueños, imitando el sistema de los esclavos caucheros del “Sueno dl Celta” de Vargas Llosa, mantienen prisioneros a sus empleados, que trabajan de noche, quienes no son liberados ni en caso de terremotos.
En lo inmediato, en Chile, necesitamos un Estado pequeño pero fuerte y empoderado que, por subsidiaridad, corrija las tremendas imperfecciones del mercado actul y proteja a las partes débiles. Necesitaríamos varias Evelyn Matthei.
Si no actuamos, y de inmediato, otra vez no nos preguntemos “Por quién doblan las campanas; doblan por ti”